Imposiciones sociales

Solemos tener la fea costumbre de juzgarlo todo sin pararnos a pensar primero en lo que estamos juzgando. Los estereotipos rigen nuestra vida para todo, ya sea la forma en la que debemos vestirnos hasta, incluso, la manera de comer que tenemos. A la gente se la etiqueta con unos criterios impuestos por ‘la sociedad’. De acuerdo. Pues que alguien tenga la amabilidad de explicarme qué sociedad es esa, porque no lo comprendo.

No hacen más que decirme que esta persona es mejor o peor persona exclusivamente por la primera impresión que tiene de ella o, peor aún, porque no tienen la misma opinión. ¿En qué te basas tu para decidir si una persona es buena o mala, mejor o peor? ¿Crees tener el criterio de poder hacer eso? Está claro que todos tenemos nuestra opinión y que todos somos libres de opinar lo que queramos, pero la gente suele confundir la opinión personal con la opinión global y aceptada por todo el mundo. He ahí donde reside mi duda. ¿Quién ha impuesto estos cánones de vida que llevamos todos? Porque yo aún no he conocido a nadie que no se queje por algún tipo de protocolo determinado. ¿Cómo puede ser que sean imposiciones sociales si ni siquiera la sociedad las aguanta?

Recuerdo que, cuando era pequeña, solía preguntarle a mi madre muchas veces el porqué de todo: «Mamá, ¿por qué no puedo poner los codos sobre la mesa si así estoy más cómoda?», «Mamá, ¿por qué no puedo preguntarle a un desconocido qué edad tiene?», «Mamá, ¿por qué tengo que recoger mi cuarto si cuando yo voy a casa de Menganita ella lo tiene mucho peor que el mío?» (Esta en concreto, y a día de hoy, sigue poniéndole los nervios de punta y las zapatillas vuelan por casa cada vez que mi hermana o yo le preguntamos).

Se supone que alguien ha debido poner esas reglas en algún momento. Pero ni siquiera sabemos quién. Esto me da que pensar, sobre todo porque está claro que hoy en día, si a ti te dice un completo desconocido ‘Ey, no te pongas la camiseta por dentro que queda hortera’, tu no le haces maldito el caso, para empezar porque no te conoce. Puede incluso que te llegues a enojar y le taches con alguna palabra mal sonante que no es bueno decirla por aquí porque sigue siendo horario infantil. Porque piensas ‘¿Quién se ha creído este que es? ¿Coco Channel para ir marcando tendencias?’. Lo más irónico de esta situación, es que nos pasamos la vida siguiendo las directrices que un desconocido —probablemente varios— nos impusieron a saber en qué momento y para qué fin.

La sociedad actual se basa en estándares y pilares impuestos por menos del cinco por ciento de la población mundial, que no se corresponden para nada con la realidad —véase como ejemplo el cánon de belleza tanto para hombres como para mujeres (y el que vaya a decirme que eso es por salud que se abstenga, porque todos sabemos de lo que estoy hablando)— y somos tan absurdamente insensatos que seguimos dichas directrices como si nuestra vida dependiese de ello. Qué cuernos, como si nuestra vida no, es que nuestra vida depende directamente de todos ellos.

¿Qué hay de malo en que un niño pregunte la edad, sexo u orientación del tipo que sea a una persona mayor que él mientras no sea de forma peyorativa o insultante? ¿Qué tiene de malo que alguien se ría a carcajada limpia en un lugar en el que hay más gente si hay algo que le ha hecho gracia? ¿Es acaso un sacrilegio que una persona adulta se vista con ropa que tenga motivos animados por el simple hecho de que le agraden estos motivos? ¿Por qué estas personas son peores que tu y que yo? ¿Por qué la sociedad tiene que tacharles con etiquetas como ‘friki’, ‘fracasado’, ‘pobretón’, ‘hortera’ o ‘maleducado’?

Mucha gente puede pensar que soy una hipócrita por decir todo esto si después yo soy una de las personas que sigue estas doctrinas, a lo que yo les digo: todos los seres vivos nos caracterizamos por nuestra constante supervivencia dentro de nuestros círculos cercanos. Como probablemente todo el mundo, he tenido que hacer/decir/enseñar cosas que me parecen completamente absurdas pero que, o las realizas como te han dicho siempre, o estás perdido dentro de esta intolerante bola de gente que te rodea. Porque la intolerancia no es solo una forma de llamar a los que tratan de manera distinta a homosexuales, discapacitados o de diferente etnia/raza. La intolerancia se manifiesta de muchas formas, y esta es una de ellas también. Así que puede que me terminen tachando de hipócrita, pero yo seguiré viendo absurda la situación que estamos viviendo y probablemente se siga viviendo en un futuro.

 

Con poco más que decir y muchas cosas que hacer, os dejaré con una canción bastante inspiradora y que, personalmente, me parece una de las mejores cosas de las que se están haciendo últimamente (a pesar de su simpleza).

No Apologise – Empire

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s