Reseña de ‘Siete razones para no enamorarse’ de José De la Rosa.

—¿Crees que tenemos posibilidades? —le dijo él mientras una de sus manos se colaba dentro de su chaqueta.

—Creo que el mundo es nuestro —contestó ella, abrazándose a su cintura.

¿Alguna vez os ha pasado que no conocíais a un autor pero, tras leer una novela suya, te propones ser su fan incondicional? Bien, pues eso es exactamente lo que me ha pasado a mí con J. De la Rosa. Cómo muchos ya sabréis, fui una de las asistentes al JAR (Jornadas Ándalus Romántica) que tuvo lugar los días 6 y 7 de noviembre de este año 2015. Fue allí donde escuché hablar por primera vez de este formidable escritor y mentor de muchos de los escritores consagrados que asistieron al evento, así como de los más nóveles. Fue el padrino de las jornadas y no podríamos haber disfrutado de nadie mejor que él para esta edición tan fantástica. Su discurso y coloquio fueron tan inspiradores como esta pequeña novela que nos presenta con una de las portadas, a mi parecer, más bonitas de las que he visto últimamente en el género romántico.

Como ya sabéis lo pesada que me suelo poner no quiero demorar más lo que me ha llevado a escribir esta entrada: mi opinión personal sobre ‘Siete razones para no enamorarse’.

Sinopsis: Elisa debe presentar un artículo novedoso para el número de febrero de la revista en la que trabaja o la pondrán de patitas en la calle, pero su mente está en blanco. Por casualidad ve en la sección de obituarios del periódico una esquela donde algún gracioso que dice haber sido maltratado por las mujeres, se da el pésame a sí mismo y a su corazón y se promete no enamorarse nunca más. Casi sin pensarlo propone a su jefa buscar a quien ha publicado la esquela y hacerle una entrevista. El problema es que Javier (el autor) no está muy dispuesto a cooperar y solo acepta escucharla cuando ella le asegura que serán únicamente siete preguntas. Él accede a cambio de que por cada pregunta Elisa cumpla un deseo suyo. Cualquier deseo. Siete preguntas, siete deseos. Así comenzará a materializarse la venganza de Javier hacia la mujer que le ha hecho daño, aunque focalizada en la persona de Elisa… hasta que ella se da cuenta de que se está enamorando perdidamente, a pesar de tener siete grandes razones para no hacerlo.

ATENCIÓN: SPOILERS.

Cuando compré esta novela no las tenía todas conmigo. Viendo su reducido tamaño pensé que me pasaría como me  ha ocurrido con muchas otras novelas apiladas en mi librería: que terminaría siendo insulsa y dejándome plana. ¿Por qué digo esto? Al parecer hay muchos autores que tienen un pequeño defecto (ojo, sigo insistiendo a que hablo de modo personal y según mi criterio), que no es otro que hacer una historia extensa pero con un final a lo correr porque ven que se pasan de páginas o que les quedará algo más largo de lo que realmente buscaban. En muchas ocasiones, la propia historia te pide algo así, pero en la mayoría no lo considero como un acierto ya que, como comenté antes, el sabor de boca que te dejan es algo así como agridulce.

En el caso de ‘Siete razones’ la verdad es que me he quedado gratamente sorprendida. Apenas adquirí el libro ayer (día 7 de noviembre) tras la charla con José De la Rosa en el JAR porque me pareció que podía ser interesante después de haberle conocido un poco más. Obviamente aproveché la ocasión para que me lo firmase (no soy tonta, seamos realistas, ¿a qué lector no le gusta un libro firmado aunque no conozca bien al autor en el momento de comprarlo?). Sus palabras para mí, ‘… qué responsabilidad, mi primera novela. Ya me contarás’, han sido las que me han inspirado y animado a realizar esta entrada porque creo que debía darle mi más sincera opinión.

En esta novela encontramos a una chica, Elisa, que tiene un pequeño problema laboral. Creo que demasiado severo, porque dudo que alguien estuviese tan loco como para comprometerse con una persona a la que acaba de conocer solamente para un artículo. Mujer, no sabes quién es, ¿quién te dice a ti que no te destriparía allí mismo? Claro que está el factor de toda novela romántica: chico extremadamente guapo, sexy, cautivador y… Venga, que yo sé que sabéis el último rasgo. A pesar de que no se descubriese hasta la mitad de la novela o quizás algo más adelante, yo ya me había imaginado que ese hombre no podía ser otro que un gran ejecutivo con dinero.

En el momento en que mis sospechas se confirmaron he de reconocer que sentí cierta decepción. Había pensado que esta vez la cosa iba a ser diferente y que se nos presentarían personajes más normalitos. Vamos, tirando para lo bajo económicamente hablando. Es cierto que hay novelas románticas preciosas en la que ningún protagonista es rico, pero suele ser un patrón bastante extendido en este tipo de literatura. Ojo, que no digo que sea malo o poco acertado, pero sí que demasiado visto (y soy la primera que peca de ello a la hora de ponerme a escribir). De todas formas, decidí que no juzgaría del todo hasta terminar de leerlo.

Conforme los acontecimientos avanzan, me doy cuenta de que realmente Javier es más humano y menos raro de lo que parece (como dice la canción). Poco a poco se entrevé que es una persona bastante lista y retorcida, tanto que consigue engañar a Elisa de una forma que desde fuera parece absurda. He llegado a decir en voz alta mientras leí eso de ‘Hija, qué tonta eres, ¿no ves que es mentira?’, pero por lo visto sigo sin conseguir que los personajes se den por aludidos con esta acción.

En 249 páginas he odiado a Javier, he odiado a Elisa, he odiado a Ana e incluso he odiado a María por no soltar prenda. También ha conseguido que me identifique con muchos de los personajes y que comprenda, que sea empática con cada uno de ellos. Las personalidades de los protagonistas son realmente elaboradas y no son ‘al tun tun’. Puede que me equivoque, pero me ha dado la sensación de que han estado muy trabajadas y pensadas con rigurosa minuciosidad, cosa que realmente admiro porque yo no soy capaz de elaborar tanto las cosas a la hora de escribir (soy de las que sueltan lo que les sale y eso es lo que se queda, sin revisiones, a sabiendas de que es algo que no está bien visto).

Pero lo que de verdad, y no exagero en absoluto, me ha sorprendido al terminar las últimas líneas de esta novela, han sido dos cosas: la naturalidad de los personajes, principales y secundarios, y el final. Es un final que realmente no esperas. Claro que me esperé que Elisa dimitiese, al igual que el tema de la filtración del artículo. No sé otra gente pero yo sabía que iba a pasar algo así en cuanto empecé a leer las primeras páginas. Lo que realmente no esperaba era la reacción de Javier y su decisión de irse de allí dejándolo absolutamente todo. Yo pensaba que se iba a ir él solo por alta mar hasta que el berrinche se le pasara o a meditar y volver a los brazos de ella corriendo, pero ha sido todo lo contrario. Es la primera vez que me sorprende un final desde hace tiempo y eso es algo de lo que De la Rosa debe estar orgulloso.

Sinceramente no creo que pueda decir mucho más de ella, solamente que los que la habéis leído sabréis a qué me refiero y, los que no (que espero que no estén leyendo esto porque les he despeñado todo el final como quien no quiere la cosa) que se decidan a comprar la novela porque no tiene ni de lejos desperdicio alguno. Es una lectura amena, corta, fluida y con la que puedes entretenerte cualquier tarde de domingo o durante las vacaciones. A mí me ha durado menos de veinticuatro horas. ¿Cuánto tardarás tú en devorarla?

Anuncios

Un comentario en “Reseña de ‘Siete razones para no enamorarse’ de José De la Rosa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s