Mírame, ahora te toca a ti

Ya que en la otra reseña di mi opinión general, en esta voy a innovar un poco. Se me ha ocurrido la idea de ir comentando la novela conforme la voy leyendo, colocando citas clave que tengan relación con los comentarios que haré. ¿Por qué he decidido hacerlo así? Porque soy un culo inquieto y no puedo leer algo sin comentarlo, así que vosotros vais a ser mis compis de lectura. Me encantaría saber si esta forma de reseñar os gusta más que la otra o viceversa, así que no os cortéis en comentarlo por aquí o por cualquiera de nuestras redes sociales. Sin más, y como dice Míster Increíble: ¡allá vamos!


DATOS DEL LIBRO

Título: Mírame, ahora te toca a ti

Autor: Marissa Cazpri

Editorial: Autopublicado

ASIN: B018152KVW

Año de publicación: Noviembre de 2015

Género: Romántica-Erótica

Número de páginas: 389

Sinopsis:

Marina vuelve de Córdoba con la firme idea de mantener solo una relación profesional con Paul a pesar de seguir enamorada de él. Aunque, la aparición de una misteriosa mujer y amiga de su jefe, provocará un cambio en sus sentimientos.

Los malos entendidos, la desconfianza, los celos y la intromisión de alguien que no está dispuesto a permitir que acaben juntos, harán que su relación se tambalee.

¿Podrán superar todos estos obstáculos? ¿Podrán dejar a un lado de una vez sus miedos para tener un felices para siempre? No te pierdas el desenlace de esta bonita y sensual historia.


ATENCIÓN: SPOILERS [destapa partes importantes de la historia]

Conversación entre Marina y Verónica por teléfono.

«—¿Y qué me dices de ti? —Vuelvo a la carga.

—Joder Marina —resopla y la escucho toser y dar una arcada—. Te dejo, ya hablamos.

Me cuelga. ¿Qué le pasa? Estoy muy preocupada por ella pero estoy aquí y hasta dentro de unos días no vuelvo a Madrid. ¿Qué hago? »

Está preñada, está claro. Toser y arcada. O está preñada o lleva una borrachera del quince vamos.

Un poco más adelante, Alex le explica a Marina que fue Verónica la que lo dejó sin mayor explicación pero que a él le gusta muchísimo y quiere hablar con ella. Al terminar la conversación le dice: «Cuando hables con ella, dile que mi propuesta sigue en pie».

Preñada. Clarísimo vamos. Si no, ¿qué propuesta de qué? Ay Vero, la que ha liado el pollito…

«—Ahora mismo me vas a contar lo que te pasa— digo cuando vuelve al salón diez minutos después.

[…]

—Estoy embarazada— dice finalmente con la voz rota.»

¡Lo sabía! ¡Ja! Me encanta acertar en estas cosas (sí, ya lo sé, se me va un poco la cabeza cuando leo, pero dad gracias a que no me veis en persona porque doy hasta gritos).

Polvo con Marcos: … Ni siquiera sé qué comentar con respecto a esto. Por ahora lo que parece es que el tío es el típico mujeriego que, al ponerse Marina difícil, ha insistido hasta llevarla a su cama. Tengo la sensación de que va a ocasionar más de un problema y de que me van a entrar ganas de darle una somanta de hostias. Ya lo veremos.

Vuelta de Alex con Verónica al enterarse del embarazo: Oh… Qué bonito… Voy a llorar… He tenido que parar para hacerme aire. Al fin algo bonito entre tanta pelea e indecisión, por dios. Pero pobre Alex, porque con el carácter que tiene Vero se las verá y se las deseará cuando le empiece la mala hostia y los antojos.

Primer encuentro con Karen: No lo entiendo. Marina, te has acostado con otro tío, Paul lo sabe, tu sabes que lo sabe por el mensaje que te envió. ¿A qué vienen esos celos cuando eres tú la primera que se ha acostado con otro? Simplemente no lo comprendo, sobre todo teniendo en cuenta que no se sabe si él se la ha tirado (que lo dudo, creo que solo ha llegado al flirteo). Esta es la actitud de Marina que más me desconcierta la verdad.

Comida con Karen: … Igual solo es mi imaginación, pero estoy empezando a pensar que Karen es o la madre de Paul o algún tipo de familiar. Voy a seguir a ver si confirmo mis dudas, pero eso de «Paul y yo tenemos una relación muy especial, nos lo contamos todo» me suena a madre o a folla-amiga, hablando en plata. Por la edad lo de madre me tambalea, porque dice que aparenta 40. O la mujer se conserva bien, o es un familiar o he acertado y es amiga con derecho. Sigamos…

Beso entre Paul y Karen: yo sigo pensando que estos son más familiares que otra cosa. No me cuadra el que estén liados, algo me escama. No creo que la autora la ponga de mala cuando precisamente le ha caído bien a la protagonista. Por mi experiencia como lectora, cuando un personaje es chungo, suele tener algo que hace que el protagonista se mantenga alerta, justo como pasó con Marquitos. Encima, yo que soy de las que piensa que lo mejor es hablar siempre las cosas, esta actitud de ambos me desespera: Marina por cabezona y Paul por idiota.

Confesión de hermandad: ¡LO SABÍA! ¡LO SA-BÍ-A! Si es que eso no era normal, ahí tenía que haber algo de familia. 2 de 2, estoy que me salgo.

Reconciliación 1 [pongo 1 porque no me fío, puede que haya más] – Traslado inesperado a Sevilla fallido: Estoy a punto de llorar. Qué bonito todo. Demasiado irreal e idílico. Pero me encanta. Adoro lo idílico. Lo mejor de esta escena no ha sido que estén bajo la lluvia ni que se hayan besado, lo mejor ha sido ver cómo un tío borde e imbécil se derrumbaba de esa manera al ver que o reaccionaba o Marina se iba. Ha sido una de las mejores escenas que he leído hasta ahora. Sin duda se queda entre mis favoritas.

«—Dime una sola razón para quedarme.

[…]

—Por mí —Giro la cara para mirarle a los ojos—. Hazlo por mí.

—No es suficiente —sentencio.

Mira hacia un lado pensativo, pero no habla. Me giro hacia el coche, abro la puerta y su voz me paraliza de nuevo.

—Te quiero.»

 

[La lectora hace un parón enorme disfrutando del idilio que es el acostarte con tu jefe y, en consecuencia, faltar lo que te salga de las narices al trabajo mientras tenéis sexo salvaje]

 

«—Por tu tono parece que habéis estado follando toda la mañana…» Soy fan incondicional de Verónica.

Llegados a este punto he de confesarlo: sí, he sido un poco impaciente y he mirado la última frase del libro, no puedo evitarlo. Que termine con ellos haciendo el amor es buena señal, así que mañana seguiré por donde lo he dejado, que viene siendo a punto de empezar el capítulo cinco.

 


Llegada a Londres, más concretamente a la casa de Paul, más concretamente a la biblioteca: … Yo quiero una así cuando tenga mi casa. Digo. Estanterías desde el suelo hasta el techo con cientos de libros, eso es un paraíso para mí.

«—No sé cómo lo soportas, de verdad —Menea la cabeza divertida y me planta un par de besos—. Jefe y pareja… ¡Qué horror!» Chloe ya me cae bien. Es una Verónica londinense.

Encuentro con la familia. Amy vs Marina, round 1: Madre del amor hermoso con la matriarca… Esta es la típica relación que puede tomar dos cauces: o se llevan mal al principio y luego se adoran, o se llevan mal al principio y Amy la lía para intentar separarles. No sé cuál de las dos prefiero porque sé que habrá algo que joda la trama en algún momento y hay miles de posibilidades ahora mismo. Estoy intrigada…

Amy vs Marina, round 2 — El restaurante: Mira… Mira… Paul es imbécil. Lo era en el primer libro y lo sigue siendo. Nunca en la vida he entendido que una persona esté tan ciega de no ver eso hasta cuando te lo dicen tus familiares. Una cosa es que sea tu hermana y otra que se comporte de esa forma. Yo veo a mi hermana haciendo eso y me lo dicen y la bronca se la lleva (y ella da fe de que ha pasado alguna que otra vez).

Paul, el siniestro, en la silla de la habitación, a oscuras y altas horas de la noche: Lo siento pero voy a decir un taco… ¡Su puta madre qué susto me ha dado! Y eso que yo no estoy allí. La madre que le parió, pobrecilla que no tiene culpa.

«—¿Quieres tener hijos? —pregunto sin pensar.

Paul se tensa debajo de mí. Mala señal. Yo y mi bocaza.

—¿Hay algo que me quieras contar? —pregunta serio.»

No os hacéis una idea de la gracia que me ha hecho que le responda con esa pregunta. Inocente y miedoso guiri-borde…

Momento «MI NOVIA» en la reunión y charla posterior: Qué fuerte… Lo que no entiendo es de qué se sorprende Paul. Su hermana tiene razón, teniendo en cuenta su historial es normal que no se fíen, sobre todo Marina después de todas las veces que la ha dejado «plantada». Lo que tengo en mente es que este, para arreglar eso, le va a pedir matrimonio, porque viendo sus actos sin sentido de las últimas veces… No sería algo que me extrañase. Así que es oficial, nueva cavilación: habrá boda.

Post-comisaría: Estoy alucinando en colores. Es igual que un niño pequeño. Por una parte me da pena pero por otra me cabrea. La gente así me cabrea y hace que me ponga de mal humor, que esté bueno no lo hace una excepción.

Un buen punto que me está gustando del libro es que te muestra la cruda realidad de la gente famosa. No soy partidaria ni tengo la misma opinión de los que dicen que «se deben al público». Paul no se debe a ninguno y está igual que ellos. La realidad de la gente que sale en la prensa, sea del tipo que sea, es muy cruda, a pesar de que la gente crea que es genial. Todo es depende de la cara por la que mires la moneda.

Momentazo fotos en la cocina (Córdoba): Me encanta, es un momentazo-padre bestial ese jajaja. Pobre Marina… Pero yo me he reído tela.

No haré comentarios con respecto a Juan. Lo ha dejado todo claro Marina al llamarle gilipollas.

Ya voy por casi la mitad del libro, por lo que intuyo que comenzará a pasar algo que joderá las cosas o que las pondrá difíciles dentro de poco. Estoy impaciente por ver cómo continúa, pero son la una de la mañana y debería acostarme o mañana mi profesor de griego pensará que soy un zombi andante. ¡Buenas noches orberianos! Mañana más y mejor.


No me lo creo, ha sido llegar a la segunda página de hoy y ya me estoy riendo. Atención señores, porque ha aparecido un nuevo apodo para Paul el cual pienso adoptar a partir de ahora: guiri-machote. Ole por Perico jajajaja

Encontronazo con la madre y su «pareja»: ese momento de «corro y me abalanzo sobre él sin que nadie me lo impida porque todos están sujetando a Paul» ha sido como «Dejádmelo a mí que lo reviento». No debería reírme de estas cosas, pero al pensar eso me ha dado la risa. Estamos entrando en aguas turbulentas, Marissa. Vaya tema en el que te estás metiendo. La violencia es muy peliagudo, sobre todo cuando es de género. Ahora veremos qué ocurre.

Toma de posesión de llaves: … Este hombre está empezando a darme miedo. ¿Qué narices le pasa a ambos? Es como si Marina pensara que se va a cabrear por todo, cuando lleva muchísimo tiempo sin hacerlo (sí, para mí una semana en un libro es MUCHO tiempo) y él, sabiéndolo, no para de ponerle caras serias. Ya no sé si quiere asustarla o solo reírse de ella. Puede que sea su carácter, pero es raro.

A ver… Recuerdo, no sé si era en esta segunda parte o en la primera —creo que en esta— que Marina dijo algo así como «No sé por qué estoy llorando en cada momento. Va a pensar que soy una llorica». Ahora la que lo piensa soy yo. Entiendo que todo lo que le esté pasando supere a cualquiera, es normal, pero es que voy por la mitad del libro y se ha pasado más tiempo llorando que… Yo que sé… Discutiendo. Mal ejemplo. Creo que llora y discute con igual, y no discutir con Paul no, discutir con cualquiera (padre, Verónica, Karen…).

Es como si la fuerza que tenía en el primer libro se hubiera desmoronado por completo al estar en una relación «estable» con Paul. No me gusta esta Marina… Espero que cambie dentro de poco o va a ser un poco decepcionante. Y que conste que todo esto lo digo desde mi punto de vista, algo que posiblemente no concuerde con muchos de vosotros, algo lógico, así que no os dejéis guiar solo por mis comentarios para leer el libro.

Bueno, y con esto y un bizcocho, me voy a dormir. Mañana, de nuevo, más y espero que mejor.

 


Sexo esporádico en el almacén del restaurante de Córdoba durante el viaje de Navidad: vamos a ver… Si tu padre te pilla haciendo eso, no es muy normal que luego esté como si no hubiera pasado nada de nada. O está tan bien con Ángela que piensa volver con ella o ahí hay algo raro.

«Lo que veo me deja con la boca abierta. ¡No me lo puedo creer! Ahogo un grito contra la palma de mi mano. Tengo que frotarme varias veces los ojos para cerciorarme de que no estoy soñando, ni es una alucinación lo que estoy viendo ahora mismo: mis padres durmiendo juntos y desnudos bajo las sábanas»

¡Lo sabía! Qué fuerte… Qué fuerte… Que se han liado jajajaja. Me he reído poco al imaginarme toda la escena de Marina flipando y Paul cogiéndola para sacarla de ahí. Me ha encantado.

De Navidad en Córdoba a cena de gala en Londres: qué suerte tienen algunas…

El marido de Grace a su mujer tras decir esta que ella trabaja criando a sus hijos y encargándose de otros “menesteres sociales” por haberse casado con un empresario rico:

«—Cielo, ya sabes que eran otros tiempos —interviene su marido—, además, me consta que te diviertes mucho con esos «otros menesteres sociales» —. La mira con severidad.

—Emborracharse con todas sus amigas en el club de tenis —susurra Chloe a su amigo.

Karen le propina una patada por debajo de la mesa que no pasa desapercibida a nadie.»

Cuanto más avanza la historia, más claro tengo que me llevaría genial con Chloe. Adoro a esta mujer, simple y llanamente, la adoro.

Marina, borracha no, lo siguiente: adoro a esta mujer cuando se emborracha. Lía unos pifostios importantes. No sé qué es más gracioso, si ella, la actitud de Paul o la escena en sí de intentar llevarla al dormitorio mientras insulta al mayordomo inglés en español. Ole la cordobesa.

Tío… Estoy llorando de la risa… Esto es muy fuerte jajajajajaja Mejor os lo pongo y vosotros mismos juzgáis porque vamos…

ATENCIÓN: CONTENIDO SEXUAL

«Va cada vez más lento y a mí me va a dar un soponcio, necesito que vaya más rápido, necesito que libere mi orgasmo.

—Paul, por favor —suplico apretándome contra él.

—¿Por favor, qué?

¡Joder! Comienzo a sudar y a gemir suplicante. Esto es un suplicio, una tortura.

—¡Por favor! —exclamo.

—¿Qué quieres, sweetie?

—¡Follame más rápido, Paul!»

Eso es lo que pone. Yo me he imaginado que eso último lo decía en el tono de «¡Joder tío, o lo haces o te capo!». No puedo parar de reírme.

«¡Joder! ¿Cómo le digo a Paul que llevo cuatro días sin tomar anticonceptivos?»

OOOOOOOOOOOOOOOOOH, se va a armar. Se va a armar. Madre míaaaa. Verás el guiri-machote, se va a quedar más pálido que el mármol.

«—Enhorabuena Marina, estás de cuatro semanas y media —confirma la doctora Ramirez.»

Buaaah, tengo unas ganas enormes de ver la reacción del guiri. Lo malo es que es tarde y debería dormir para ir mañana a clase. ¡¡Por qué me haces tener los viernes cinco horas de universidad, Febo Apolo!! Va, un capítulo más y a la cama, de verdad.

… Lo siento pero tengo que leer otro. Tengo que ver cómo reacciona o no podré dormir y se supone que se entera en el siguiente. Marina ha sido tonta. Han pasado dos semanas y aún no se lo ha dicho porque el problema con la sucursal de París le tiene amargado. Al final se enterará por Amy o por la prensa y le liará la del tato, verás tú.

No, me lo puedo, creer. ¿En serio se cree él una foto que alguien le ha enviado (obviamente su hermana) cuando le dijo a ella que no creyese a la prensa, precisamente cuando fue a París y se vio con la rubia esa? Será puñetero hipócrita el tío. Ni aunque se lo diga su hermana. Que fuerte me parece. Yo tenía razón, sigue siendo un imbécil integral.

…esta tía es tonta. Marcos precisamente. Es idiota. Se le ha pegado de Paul, está claro.

¡Yo me lo cargo! ¡Pero como tiene la cara de dudar si él es el padre! Dad gracias a que no lo tengo delante, porque del guantazo que le doy llega a Córdoba sin necesidad de coger el coche. Será gilipollas (perdón por el taco, aunque lleve ya varios).

Mira, me alegro hasta de que le haya potado encima. Fuck u Paul! Por una vez Marina está reaccionando de una manera lógica. ¡Ole tú!

… Increíble. Amy. En su casa. Qué poca vergüenza tiene la tía. Será guarra.

«—Es un niño, ¡enhorabuena! —dice la ginecóloga»

Pff… joe… Yo quería una niña.

Se nota que estoy concentrada en la lectura y por eso no comento, ¿no? Y sí, sigue siendo la misma noche. De “leo uno más y me voy” he pasado a “me lo termino sí o sí porque ya no queda nada”. Bien Bell, verás qué ojerones mañana.

Pillada después del beso en el parque: Me parto, la ha pillado en pleno apogeo. Sé que esto va a ser genial. «¿Qué estabas haciendo Marina?» «Nada.» Mentira cochina. Te ha pillado.

Lo sabía. ¡Ha habido sexo señores! Ahora mismo tengo un debate interior importante, porque por un lado quiero que le perdone pero por otro lo pienso y digo “es que fue muy cabrón”. Estoy peor que Marina.

«—Paul… Perdona la hora… pero ya viene —digo con la respiración entrecortada debido al dolor.

—¿El bebé?

—No, el hombre del saco, ¿quién va a ser?

Hombres.»

MEMORABLE jajajajaja

No me voy a parar a relatar cómo es el parto, eso ha sido algo digno de leer y que tenéis que hacer vosotros, incluyendo lo que viene después… Casi lloro… Qué bonito leche.

¿¿MAYO DE 2016?? Virgen santa, este libro te hace viajar hasta el futuro. ¡Buenas noticias para vosotros! Londres sigue en pie.

Luna de miel: por un momento había pensado que se me había ido la olla y estaba leyendo otra vez lo del primer libro. Ha sido como un deja vu pero raro.


Bueno señores… Pues con esta laaaarga e interminable entrada de comentarios durante mi lectura, les informo de que acabo de terminar la novela. Los detalles de cómo me he sentido al leer el final los tendréis en la reseña (que supongo, habréis leído antes de venir aquí). Sin más por mi parte, espero que os haya gustado esta nueva iniciativa y que sigáis nuestras lecturas con ganas de reír, emocionaros y comentar con nosotros.

Les habla Bell desde su ordenador a las 2 de la mañana de un jueves de marzo y os desea unas buenas noches.

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