Kiss me before flight [4, 5 y 6]

CAPÍTULO 4: La playa

Conversación en el super: pero serán flipaos. De una hostia les bajaba yo los humos. Cuche los listos… Megan tendría que dejarle en abstinencia solo por joder.

«—¿Y qué? Yo entretendré a Stella. —Kevin lo miró negando con la cabeza—. Amigo mío —dijo echándole el brazo por el hombro mientras caminaban hacia el coche —, hay que compartir.»

Le ha faltado decirle «tío, no seas agonías, déjame cacho» jajajaja

«—Ese chico no me interesa lo más mínimo —mintió»

Ya ves si miente, pero como una bellaca. Que no le interesa… JA.

«—Esta vez fue por una buena causa. Entró a defender a una chica de un tipo que no la dejaba tranquila.

—Es un broncas, no tiene justificación. Lo primero que debe tener un piloto es autocontrol y hasta ahora él ha demostrado gran carencia. —Aunque en el fondo McCain sabía que él habría hecho lo mismo.»

¿Qué dije yo hace poco? Ya tiene al suegro en contra. Mal empezamos. Pero muy bien lo están pintando. Eso de que sea tan bueno, teniendo en cuenta lo chulo playa que se pone… Bueh. No me fio todavía.

Playa: lo único que tengo que decir, es que odio a Bárbara profundamente. ¡Para de dejarnos en ascuas! A esperas me quedo del siguiente, el cual espero que no tarde demasiado. Va a estar divertido el rifi rafe de la playa…


Capítulo 5: La playa II

Título muy acertado después de que nos dejases como nos dejases en el anterior, hermosa. ¡Una semana nos ha hecho esperar la señora! Si no fuera porque me tiene enganchada…

«Kevin la observaba a unos metros, también sentado sobre la arena, intentando descifrar qué pasaba por su cabeza. ¿Por qué se mostraba tan fría y distante con él si no lo conocía? »

Muy simple: porque es como yo. No nos fiamos de los tíos ya ni de lejos. Chulos a mí, PFF. ¡Dale duro, Megan!

«Kevin no quitaba ojo a la pareja, sintiendo un nudo de celos en el estómago. Algo le decía que debía estar atento.»

Buah, ¿ya está celoso? Bien. Eso quiere decir que se va a esforzar. Muy bien rubiales.

«—Pero eso se terminó —dijo creyendo que podría hacerla cambiar de opinión con su sonrisa. En otras ocasiones había sido suficiente.

—Como lo nuestro —reprochó Megan tajante.»

Cada vez me cae mejor esta tía. ¡Ole tus santos ovarios! Con un par. Esa frase es para apuntarla.

«—¿Te gusta? —se atrevió a preguntar antes de beber de la botella de Kevin.

—No lo sé —respondió besando su pelo cuando Stella apoyó la cabeza sobre su hombro—. Nunca he sentido algo así por una chica. Y ni siquiera la he tocado. —Se sorprendió de la magnitud de sus palabras al decirlas.»

¿Y no lo sabes? Hijo de mi vida, qué cortito eres. No es que le guste, es que está a esto —hace gesto de acercar los dedos pulgar e índice— de enamorarse perdidamente. No te digo más, Pascual.

«—El 4 de julio —insistió, sujetándola de la muñeca.

—Déjame en paz —repitió soltándose de su agarre.

Kevin se tensó ante la escena.»

¡¡SÍ!! ¡Salseooo! ¡Al fin! Espero que haya hostias.

«Sin pensarlo dos veces, el puño de Kevin se estrelló contra la cara de Ted que, dolorido por el golpe, dejó caer a Megan sobre la arena al llevarse las manos a la cara. »

¡En to la boca! ¡A la yugular! ¡¡A la yugulaaaar!! [En una cita a Timón de El rey león]

Será tonto, pero me gusta el jueguecillo de Kevin. Es listo. Ala, ya está, ya lo has conseguido Bárbara, ya me ha enamorado. ¿Contenta? Jajajaja

Hostia tremenda la que le ha dado. Qué fuerte jajajaja. Será mamón el tío. Esta ha sido suave, yo de «gilipollas» no hubiera bajado. Muy buen final… ¡Pero ahora quiero más! ¡¡Cómo te odio, Lorenzo!!


CAPÍTULO 6: Divertirse y jugar 

La amiga tiene razón y yo le hubiera dicho exactamente lo mismo: se van a liar. Está clarísimo, vamos. Y estoy deseando que pase para ver la cara de idiota que se le queda. Más aún que la de «boca pez».

 

«—Al menos reconocerás que estás bastante irascible desde que la princesa McCain está cerca.

—A mí la princesa McCain me la suda. ¿Lo entiendes? Puede hacer con su vida lo que le dé la gana.»

Y una mierda como un castillo de grande, con perdón. Ni tú te crees eso, vamos. Hace apenas unos segundos estabas pensando que no era normal que no se te fuera de la cabeza y ahora sueltas esa tontería. Venga hombre, venga. ¿Por qué la mayoría de los tíos hacen eso? ¿Les da miedo enamorarse o qué? De los errores se aprenden, chato.

«—Amigo, voy a sufrir tu ira durante mucho tiempo, porque no creo que vayas a suplicarle nada —reconoció antes de meterse un chicle en la boca.

—Vas a sufrirla menos de lo que crees, no voy a suplicarle nada —anunció con seguridad, apoyando la espalda en la fachada del edificio. A pesar de llevar las gafas de sol puestas, por su pícara sonrisa, Bob podía intuir el brillo de sus ojos al tener ya un plan—. Ni siquiera voy a hablarle. Voy a bajarle los humos en un instante, y será ella la que suplique por más.»

Será flipado el niñato. Bárbara, déjalo sin mojar dos capítulos más, por idiota. Chulo playa este…

Me ha encantado la transcripción de mensajes de WhatsApp. He sabido exactamente qué emoticono era jajajaja

Bárbara, por favor te lo pido, deja de poner ese tipo de imágenes porque me desconcentras, mujer. Que he tenido que leer ese párrafo dos veces para ver qué estaba diciendo porque se me iban los ojos.

«Bajó las gafas de sol y se dirigió al coche muy seguro de que esa noche las cosas entre Megan y él cambiarían para siempre. Todo estaba en su mano.»

Buah chaval, pues a mí me da que te vas a comer un jano como un piano. Qué intriga leche, quiero saber qué pasa después.

¡Quedamos a la espera de la próxima entrega!

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